
Los científicos no se cansan de afirmar que el sexo retrasa el envejecimiento. Un reciente estudio australiano ha demostrado que aquellos que mantienen relaciones al menos cuatro veces por semana, se sienten diez años más jóvenes que los que no lo practican con asiduidad.
“Más allá del placer que genera la relación sexual, hay que destacar que el sexo libera las anfetaminas naturales del cuerpo, ayuda a limpiar el sistema linfático y produce el mismo estado de estrés bueno que se nota cuando se practica algún deporte”, aclara el sexólogo español, Salvador Guerra Parra.
Para confirmar de manera concluyente la relación beneficiosa entre el sexo y la salud, investigadores ingleses han efectuado un estudio que incluyó a 918 varones entre 45 y 59 años. Se les efectuó una historia clínica, un chequeo médico y se los interrogó acerca de la frecuencia de su actividad sexual.